Te abrazo, no con mis brazos, sino con la luz de todo mi ser...
Te beso, no con mis labios, sino con el dulzor de toda mi esencia..
Te acaricio no mi
s manos, sino con la suavidad de las nubes del cielo...
Te miro no con mis ojos, sino con el mar de mi mirada que te encuentra en la distancia..
Te recuerdo no con mi memoria, sino con los pensamientos de mi corazón...
Te espero no en esta vida, sino por una eternidad a tu lado...
Te busco no en mis sueños siendo una fantasía, sino en mi corazón siendo uno más de sus latidos...
Te amo, no solo en este mundo, en esta realidad, sino desde el principio de toda mi existencia.